
La fiesta de mayor tradición en Murcia es la Feria de Septiembre, porque
su celebración se remonta al privilegio de Alfonso X de 1266. En su origen
la feria tenía un carácter estrictamente comercial, pero poco a poco
fue incorporando actividades lúdicas y festivas. Y en los últimos
años, la fiesta ha superado a la feria: es el momento en el que la Feria
de Septiembre en Murcia perdura a través de sus festejos taurinos, las atracciones,
conciertos, los Huertos del Malecón -con sus barracas para la degustación
de los productos típicos de la huerta y la Muestra de Vino y Alimentación,
Festival del Folklore en el Mediterráneo, Feria de Ganado, fiestas de Moros
y Cristianos, etc.
Entre las celebraciones populares destacan las corridas de toros, de las que existen
referencias desde 1478. Al principio se celebraban en cualquier lugar espacioso
que pudiera ser cerrado, hasta que se fijó como lugar idóneo la Plaza
de Camachos en el siglo XVIII. Otros festejos importantes fueron las representaciones
teatrales organizadas por el Ayuntamiento, que gozaban de gran popularidad, lo que
llevó a la construcción de una casa de comedias en 1609 con cargo
a los fondos del Concejo, para sustituir al teatro del Trinquete que se había
derrumbado. El actual Teatro Romea fue inaugurado en 1862.
Las Fiestas de Primavera surgen a finales del siglo XIX como una prolongación
del Carnaval. Se llamaron en principio Fiestas de Abril, e incluían como
actos más célebres la Batalla de las Flores, el Bando de la Huerta
y el Entierro de la Sardina. Se anunciaban como hoy día a través de
carteles y programas en los que han colaborado los artistas más señalados
de nuestra región.
Entre las festividades religiosas, la Semana Santa con los desfiles procesionales
ocupan un lugar preeminente. Su origen se remonta a los siglos XVI y XVII, cuando
se crean las primeras agrupaciones de penitentes organizados en comitivas que recorrían
las calles vistiendo túnicas de colores y rematando sus cabezas con capirotes.
El desarrollo de las Cofradías ha permitido canalizar esta actividad religiosa
a través de las parroquias de la ciudad.